Una buena cirugía empieza días antes de entrar al quirófano. La preparación correcta reduce complicaciones, acorta la recuperación y — no menos importante — te quita ansiedad, porque sabes exactamente qué esperar. Esta guía recoge las recomendaciones generales que damos a nuestros pacientes en consulta.
En los días antes de la cirugía
Coordina tu plan médico y tus documentos
Verifica que tu plan médico haya aprobado el procedimiento y ten a mano tu tarjeta del plan, tu identificación con foto y cualquier referido. Si tienes estudios previos (sonogramas, tomografías, laboratorios), llévalos a tu evaluación preoperatoria.
Informa todos tus medicamentos
En la consulta preoperatoria, menciona todo lo que tomas: medicamentos recetados, medicamentos sin receta, vitaminas, suplementos y productos naturales. Algunos — especialmente los anticoagulantes ("blood thinners" como aspirina, Coumadin, Eliquis, Xarelto) y ciertos suplementos — deben suspenderse días antes de la cirugía, pero solo bajo instrucción médica. Nunca los suspendas por tu cuenta.
Si fumas, este es el momento
Fumar reduce el oxígeno que llega a los tejidos y entorpece la cicatrización. Dejar de fumar aunque sea 2 semanas antes de la cirugía mejora notablemente la recuperación. Si necesitas ayuda para lograrlo, coméntalo en consulta.
Organiza tu regreso a casa
- Coordina quién te llevará y te recogerá — después de anestesia no puedes conducir.
- Idealmente, ten un adulto contigo las primeras 24 horas.
- Deja preparado en casa lo básico: comidas sencillas, tus medicamentos, y un lugar cómodo para descansar sin escaleras si es posible.
- Si trabajas, gestiona tu certificación de ausencia con tiempo — en la oficina te preparamos la que necesites.
El día antes de la cirugía
El ayuno: la regla más importante
La instrucción típica es nada de comer ni beber después de la medianoche anterior a tu cirugía — incluyendo agua, café, chicle y dulces, salvo que se te indique otra cosa. El ayuno no es un capricho: un estómago con contenido durante la anestesia puede causar complicaciones serias. Si por error comiste o bebiste algo, dilo siempre — es preferible reprogramar que arriesgarte.
Higiene y descanso
Báñate la noche anterior o la mañana de la cirugía con jabón, prestando atención al área que se va a operar (sin afeitarla tú mismo — si hace falta, se hace en el hospital con el equipo apropiado). Trata de dormir bien; llegar descansado también cuenta.
El día de la cirugía
- Llega a la hora indicada — usualmente 2 horas antes del procedimiento para el proceso de admisión.
- Ropa cómoda y holgada, fácil de poner y quitar.
- Deja en casa las prendas, el reloj, los anillos (incluyendo los que "no salen"— avísanos si es el caso) y objetos de valor.
- Trae: identificación, tarjeta del plan, lista de medicamentos con dosis, y tus estudios si te los pidieron.
- Sin maquillaje ni esmalte de uñas — los monitores de oxígeno leen a través de las uñas.
- Si usas lentes de contacto, dentadura postiza o audífonos, trae su estuche.
Después de la cirugía: las primeras 48 horas
Cada procedimiento tiene sus instrucciones específicas, pero hay principios generales que aplican a casi toda cirugía ambulatoria:
- Camina temprano y con frecuencia — caminatas cortas dentro de la casa desde el mismo día ayudan a la circulación y previenen coágulos.
- Toma los analgésicos según indicado, sin esperar a que el dolor sea fuerte para tomarlos.
- Hidrátate y come liviano al principio; progresa según tolerancia.
- Cuida tus heridas según las instrucciones — usualmente mantenerlas limpias y secas, sin cremas ni remedios caseros encima.
- No conduzcas mientras tomes analgésicos narcóticos o tengas dolor que limite tus movimientos.
¿Cuándo llamar de inmediato?
Contacta la oficina — o acude a sala de emergencias si es fuera de horario — si presentas: fiebre de 101°F (38.3°C) o más, dolor que empeora en vez de mejorar, enrojecimiento que se expande alrededor de la herida, secreción con mal olor o pus, sangrado que no cede con presión suave, vómitos persistentes, dificultad para respirar o dolor de pecho, o hinchazón y dolor en una pantorrilla.
¿Vas a operarte de algo específico?
Tenemos guías detalladas de los procedimientos más comunes de nuestra práctica: cirugía de vesícula, reparación de hernias, apendicectomía, biopsias y patología de seno, y remoción de lipomas y quistes.